domingo, 8 de marzo de 2009

HALONG BAY 3-4 MARZO

Hay más de dos mil, llamémosle, peñascos, asomando por la bahía, ellos les llaman islas, pero claro, también le llaman cantar a cuando agarran el micro.



Habitación con vistas

Es de las pocas excursiones para turistas que merece un aprobado. Te llevan en una van 3 horas a un embarcadero, los convoy de turistas van cayendo uno tras otro, esperas una hora y te meten en grupos de 15 en barquitos esta vez muy bonitos en donde duermes y te dan de comer.
Te dan un paseo por la bahía que es francamente bonita, el agua es de color verde y se duerme muy bien en silencio. En Vietnam son asiduos también a darle a la bocina, pero aquí por lo menos le ponen una sordina y algún efecto como puede ser rever, eco o delay, tiran más de la fantasía como se ve. En la bahía te llevan a unas grutas y te dejan dar un paseo en kayak a tu bola. Todo esto lo haces en 4 horas y encima del barco uno está 24 horas, lloviznaba un poco, así que dentro de la 203, Ana que por fin consiguió un libro en español se adentraba en las páginas de su Mario Verga Hermosa y yo escuchaba a Pat Metheny y unas colaboraciones de Miguel Poveda con Perico Sambeat mirando la madera del techo y a Zorra de Jade saltar de risco en risco.
Mi vida a bordo
Mi vida a flote
Ni panes, ni peces
Noche de ronda

HANOI – VIETNAM - 28 FEB 3 MAR

Tendría que haber comprado dos, es la frase que más nos hemos dicho el uno al otro en esta ciudad.
La gente no camina, la gente va en scooter. Ellas van con barbijo siempre, no sabemos si por la polución, que a nuestro modo de ver no es tanta, o por estética y tratando de salvaguardar sus finados cutis del smog. También puede que utilicen la mascarilla como arma de seducción, sonrisa va sonrisa viene, únicamente delatada porque los ojos se achinan un poquito más. Me pregunto qué harían estas chicas tan muñequitas con poluciones como las de Kathmandú, irían con escafandra en moto.
Una acera de Hanoi
Admirador secretor

Ellos van con sus zapatitos de cuero marrones de punta cuadrada a todos sitios, sus cuerpitos de torero y su pelo tipo palmera engominado en los peores remolinos; en vez de cabeza tienen un cogollo del que emanan borbotones de pelo a mansalva, flequillos solamente turbados por el humo de sus cigarrillos, que al subirle por la cara, los achina todavía más.
Así que en Vietnam son definitivamente mucho más chinos que en el resto del sudeste asiático ó el modelo cierra más con el vendido por Hollywood. En Laos son mucho más compactos, o sea de complexión más robusta, sorprende la fortaleza física de las mujeres, ellas son muy hombrones pero sin haberse pasao al otro Lao y en Tailandia, a la inversa, ellos son en muchos casos nenazas, pero con algún problema de personalidad. ¿Confucios?

Mandarín


Tamb uretes


Esto de ser más chinoides, uno lo nota, cuando observa que los únicos pelos que brotan de la faz de un hombre vietnamita, son esas tres cerdas de guitarra que salen tipo Fumanchú de algún islote de debajo de la barbilla, como que en vez de crecerles pelo de barba les crecen amagos de bigotes de gato atados a un lunar. En India, había un no menos, curioso fenómeno; algunos hombres tenían crestas de pelo en la parte superior y externa de las orejas, ¿serían de una casta especial de esas que ellos tienen? Aunque en lo único que se parecen indios y vietnamitas es en indicarte por donde queda un lugar, los indios tiran del infinito y los vietnamitas tiran del 5 lobitos tiene la loba, o sea que mueven la mano abierta girando la muñeca derecha-izquierda, derecha-izquierda, derecha- izquierda y arrea costipao!!!
Nos faltó ponernos una vacuna en Buenos Aires, la de cara de boludos!!, aquí nos vacunan por todos sitios, al final dices bueee son dos dólares tampoco me voy a poner a discutir, si te pillan medio dormido te la dan con arte, en fin…hay que estar ojo avizor.
Hanoi es el reino de las copias falsificadas y de los containers desviados. Relojes, pantalones, gafas, camisetas, películas… todo trucho!! sí, sí, pero que si no te lo dicen ni te enteras, nosotros nos compramos uno de cada, y a veces hasta dos, para qué engañarnos, lector.
Uno pierde un poco el norte, por ejemplo, una camisa de The Gap, pagas 14 dólares, pero ves que en la etiqueta pone 40 y que incluso tiene código de barras como para venderse en Missouri y hasta lleva el cuadradito ese metálico oculto para que te pite, y la etiqueta dice made in Vietnam, y seguro que el primo del dependiente llevaba el camión al puerto. Sea lo que sea y fuere donde fuere su destino final, es buena, bonita y barata. El que no compre aquí, que tire la primera piedra.
En Hanoi hay de todo y para todos, la calle es un mercadillo continuo, tiendas y tenderetes, toldos y taburetes, mucha venta de comida a ras de suelo pero esta vez higiénica, mucho conductor al móvil y también mucha casa sin revocar. Es una ciudad fácil para el turista de ipod como nosotros, precios bajos, mucha actividad y cafetitos por todos sitios, el café es soberbio y la comida lejos, la más buena de cuantos sitios hemos estado.

Ella se lo guisa

Ella se lo come


Un día alquilamos bici, matando así varios pájaros de un tiro, vimos el mausoleo del Sr. Miyagui (Ho Chi Min, el Lenin vietnamita).

El Sr. Ho C hi Min

En un edificio horrendo y enorme lo tienen embalsamado y envitrinado, (como terminará el Litri), al pobre abuelo a lo oso polar, los humanos que somos muy morbosos hacemos largas colas para ver este tipo de atracciones, lo más gracioso es que hay niños-guardias muy serios y a la vez cómicos, que te prohíben hablar o ir con las manos en los bolsillos mientras haces la fila. Pasamos también por el templo de la literatura, pero luego dejamos los deberes de la lonely planet y nos fuimos a simplemente pasear y perdernos, tratando de imaginar cómo sería nuestra vida si viviéramos en un lugar como este, quizá seríamos titiriteros del teatro de marionetas acuáticas: una preciosidad.
Un karaoke, una masajista y una moto es lo que intuimos se llevaría un vietnamita a una isla.

Shon Goka





Cuentos chinos

LUANG PRABANG – LAOS 23-27 FEB

La opción que te venden para llegar a Luang Prabang desde Chiang Mai es tomarte un bus 7 horas hasta la frontera y luego un barquito durante dos días que va por el río Mekong, haciendo noche en un pueblo perdido. Te ofrecen, (pero desaconsejándotelo), ir también en un bote de madera que llaman el rápido, con el que te ahorras un día. La primera vez que vimos pasar un tabla de planchar atada a un motor fueraborda de Miami antivicio, con 6 cascos quietitos como pollos yendo al matadero, piensas que elegiste bien, -menos mal que voy aquí lentito y seguro, pero cuando ya llevas 10 horas de lentitud y seguridad, con unos cuantos rusitos, hasta las tetas de cerveza, incluso cuando tienes que dar marcha atrás porque uno del ciego, se cayó al río, dices; me cago en la leche, que me metieron el perro otra vez.




El Rápido - El Lento - Gondotaxi

Luang Prabang es un destino que parece haberse puesto de moda entre la alta burguesía francesa, que evidentemente llega con y por altos vuelos. Aún llegando todos los días un bote lleno de mochileros de todo el mundo, el turismo predominante es de samsonite plateada y pantalones de lino blancos. En parte debe influir la calima que se respira en las puestas de sol, hay un templito sobre una colina, punto de reunión de en su mayoría estos señores y señoras perfumados que se sientan a templar el alma por el camino recorrido.


Calima
Indochina


Laos es un destino turístico relativamente nuevo, hay poca oferta y mucha demanda, o quizá no es que haya poca oferta, sino que la oferta quiere recuperar le temp perdu. Se han dado cuenta que la gente viene porque es uno de los últimos países del sudeste asiático en jornada de puertas abiertas y la gallina, por el momento, les está dando huevos de platino, a costa de poner al de a pie, o al de a bote, un poco los huevos al plato. Por ejemplo; alquilar una moto cuesta más del triple que en Chiang Mai, nadie te sabe decir con exactitud cuánto tarda un bus o cómo llegar a un lugar por tu cuenta, las salidas que tú quieres hacer son casi siempre vía bote y agencia, porque no es fácil encontrar ningún camino que no sea el río, ni ninguna referencia. En realidad, también puede ser que, después de las comodidades de Tailandia, por momentos nos canse un poco que todo sea tan vacaciones en el río y luego tomar un bus otras tantas horas para llegar no se sabe.



Los ríos de la vida

En un viaje largo, hay que ser práctico y dejarte llevar por la intuición, si ves que para llegar a los sitios, se te está poniendo demasiado difícil, pues cambio de planes, aunque esto de los planes en realidad los hacemos un poco sobre la marcha, de ahí que estemos ahora en Laos y esto de llegar o no llegar… todavía miramos la vida por la mirilla occidental.
Luang Prabang suena igual de bonito que Darjeeling o que Pondicherry, son nombres donde bien uno podría cenar con Jeremy Irons ó Catherine Deneuve, y hasta podría hacerlo en el comedor de uno de los palacios más bonitos y sencillos que hemos visto, ahora convertido en museo.

L.P. Palace

Qué cosa agradable cuando entras en una casa real y sientes: en esta habitación sólo falta la guitarra. Salones con techos de madera rojos y figuritas de espejos de colores incrustadas en las paredes, habitaciones con pocos muebles y mucho espacio, paredes blancas austeras y elegantes y siempre siempre, muchas ventanas.
Laos antiguamente se llamaba Lang Xang, tierra de los elefantes, sirva esto de excusa para justificar nuestro elefant tour. Ahí vamos. A buenas horas, trompas verdes.
En las fotos que te venden sólo falta Peter Pan al lado de Dumbo. Se supone que vas a dar un paseo por cascadas en donde te bañas con el elefante y le acaricias los photoshopeados colmillos; esa es la fantasía y expectativa infundada, pero como bien dice Montiúuu: la expectativa es la madre del fracaso.
Tres de la tarde, un sol que rajaba la tierra y partía nuestras cabezas como una sandía al caer de un décimo piso, camionetita hasta la orilla del río, con la versión lao-reña de Barbie Streisand de fondo, 5 minutos de góndola por el Mekagoen , nos dejan en un lugar en la selva, Williem Dafoe nos mira de soslayo. 4 chinos adormecidos a la sombra, no se sabe si por el calor o por el opium, 4 elefantes con una patita encadenada al árbol. Se levanta Chin Lú y le tira un trozo de palmera a un elefante que la agarra con la trompa, tampoco se sabe si es para que se sacuda el polvo o para que se la engulla como favor y así darnos un rodeo masticando algo. Aquí no se sabe nada y mejor no preguntar, porque la gestualidad combinada con el idioma oriundo, hace que la sandía salga del piso veinte. Nos subimos a una bambú-plataforma, Chin Lú ya está encastrado en el cuellito del animal, áspero y gastado como un neumático de camión indio. Con sus pies al volante, o sea, en sendas orejas, que parecen dos mantas rayas despigmentadas, nos hace un gesto y nos sentamos en la sillita de la reina.

Acelerador

Chin Lú llevaba una especie de garfio que cuando el mastodonte no reaccionaba a los toquecitos de oreja, ni a los chasquidos de lengua tstt tssst; tuc!! le metía un viaje en el cráneo con el piolé, primero con la madera del mango, si no había reacción, koinnnggg!!! con el hierro, y cada vez que lo hacía, un ruido a hueco rebotaba en los árboles. Tras la llamada de atención, el elefantoide se paraba, y rugía…ayyy mamita…el rugido de un paquidermo…estando sentadito en sus cervicales, son palabras mayores, es como si alguien metiera la llave en un lamborghini y encendiera la máquina, tú no te das cuenta que el ruido procede de debajo de ti hasta que el sofá-cama en el que vas sentado tiembla; si esto no te es suficiente como señal de que “estoy hasta los huevos”, pues aún pueden ser más elocuentes girando la trompita hacia detrás poniéndotela a escasos centímetros de tu jeta y tirándote un manguerazo de aire oloriento y calentito con el que te lo dice todo, fue benévolo de no tirárnoslo con agua.



Me parece que hoy no hay ganas

En eso que a Ana le entra la risa nerviosa, -Sir, sir take us down please… y el Sir Sir se giraba y nos sonreía y se volvía a girar y otro koinggg y el otro, encendía de nuevo motores, y nosotros… qué más daba nosotros si ya habíamos pagado por el desarrollo sostenible del turismo ecológico.

Tristán e Isolda

Al día siguiente otro tour de visitador médico, éste a unas cuevas donde hay miles de estatuillas de buditas hechas por los locales. Sap sap. 2 horas más de barquito para llegar, dos horas más para volver. Tócame el pie.
Por la tarde un poco con mal de río a cuestas, decidimos tratar de salir para Vietnam volando voy, volando vengo, por el camino yo me entretengo. Full tomorrow, full the day after tomorrow, sorry. Cansados del efecto agencia, y del síndrome full&sorry, al día siguiente hacemos la mochi y nos vamos sin ticket al aeropuerto, un por favor por aquí, un kop chai lai lai por allá, (muchas gracias), en 45 minutos estamos en Hanoi.
Una lástima el llegar a sitios que no necesitan nada y te vendan tanto, o el error quizá sea el comprarlo. Si ya viendo por la calle a cuatro niños budistas azafranados con el sol del mismo color detrás de ellos, desayunando un cacao-café en la calle, cenando en el mercadillo un pollito a las brasas o un pincho de cangrejo o incluso viendo como el francés de delante de ti en el bote se levanta harto de tantas horas, para sacarse los calzones del contranatura y al girarse te mira y te sonríe, si con eso ya captas lo natural, para que más, no?

Vendedora local - Arrochitos - Primos hermanos - Café-cacao

domingo, 22 de febrero de 2009

JUAN MAI = CHANG MAI 18-22 FEB

Kopunkaaahhh Jhonny, este post va por usted y por estos que tanto sonríen.



Qué dulcedumbre corpórea nos invade al verte imantar los viruse que nos tenían carcomizao el ordenata y darles caña paque tengan, guarden y repartan.

Cuanta largura y hondura en conocimientos, pero tío...ponte ya a currar, que de verdad te lo digo, hay que levantar el país que te vio nacer, que corren tiempos mu malos.

Muy bonita la isla, pero para nuestro gusto demasiado niñín sajón y talentoso Mr. Ripley, un poquito en demasía tourist. Pero no pasa nastic de plastic, porque ya hemos vuelto a sentirnos locales, a ser una mirada más entre tanto tailandés, esperando a que se ponga la luz verde del semáforo.

El jardinero fiel

Un azafato por cada vagón, que se saca una mascarilla, se pone unos guantex y te pide permiso para hacerte la camita. Uno se pregunta, estoy soñando?. El tren como los chorros del oro y lleno de extranjerísimos que pareciera que lo único que quieren sea una cerveza tras otra y cuando les dan la cuenta se quejan de que es cara, la verdad que hay cada gilipollas suelto por el mundo...qué pocos yankis, ingleses, sajones vaya, he visto hacer esfuerzos de integración, de hablar otra lengua; el estigma de imperialistas, de piratones mejor dicho, lo deben llevar grabado con el quemador de las natillas. Sólo merece condonación el Pollito de California, un rubio clavado a Brian Adams pero demacrado y con agujeros en las botas, que llegó hace 30 años a Madrid y flipó tanto con Camarón que se quedó a vivir para ser cantaor y vaya si lo consiguió, canta que te k-ga!!
Más a gusto que un arbusto
Chang Mai huele a salvia, silvia, sonia, sexo y suavizante de ropa. Chang Mai es de puta madre, o mejor dicho haber conocido a Juan, que nos ha entregado las llaves mejor que Boabdil, ha hecho que el viaje tomara esa magia que a veces toman los viajes. Uno se siente tan a gusto como en su casa, pero rodeado de gente que le sonríe y calles impolutas, vespas de colección, dragones y budas y buditas eternamente cómplices y hasta un tanto picaruelos.




Recorriendo una baraja de mercadillos, paseando el alma por unas carreteras que suben y bajan entre manglares, palmeras, campos de fresas, parques de elefantes y kioskitos de café granizado, con leche condensada, yendo al cajero, aprendiendo a liquidarTroyanos, comiendo siempre algo bueno y a la sombra y levantándonos sin el coñazo de las ten-tirti check out de turno, es como nos hemos sentido estos días en casa del Juan, hermanito de sangre de Pablito, el Tronnnnko. Con razón os dice vuestra madre que cómo se os pasea el alma por el cuerpo, y lo bien que va!!

Hay un arrocito con pollo que uno se lo puede comer de desayuno, de merienda, de cena, de lo que le apetezca, porque está de kilo, dícese Kao-man-kai (Colacao para el hombre de Cádiz) y un arrocito con gambitas que ni pa qué; Kao-pat-kun (Colacao para Pat Metheny y para Kungfu). Pero claro, estos secretitos -el cenar dos por dos dólares en total, con una crepe de postre incluida, como los de ir a un bareto con el mejor karaoke de fondo y los mejores caldos de marisco- nunca habrían llegado a nuestros sentidos sin el fluído tailandés con el que nuestro anfitrión nos iba sacando la maleza.

-A ver qué queréis: una o dos horas el masaje? qué coño!!! dossss ya veréis se os van a pasar volando. (Se llaman preguntas autoreflexivas)

Jay yi yiiiiii, tres chinitas con las manos como el niño jesus que saludan, entran en casa, nos tiramos en los futones y a experimentar eso que llaman masaje thai, desde el dedito pequeño del pie hasta el moño de la coronilla, tiquitiquitiquitiqui...2 horas de relax absoluto.

En fin, que ya se sabe hasta traer las mejores madalenas de la ciudad que teníamos digitado, pero bueno... había que tomar la difícil decisión de partir para Laos, y así lo hicimos, tras 5 días de lujo, en una ciudad que es como una eterna noche de veraneo.

Gracias por tu buen rollazo, nos has origamado el body.


Y lamentablemente que sepas y no te quepa la menor duda que volveremos, porque nos ha faltado hacernos la limpieza de colon, ver más pelis, aprender a instalar el ventanas y puertas, hacer el curso de masajes tailandeses, volar contigo un Huelva a Coruña, hacer un circuito cerrado con los ojos también cerrados y tomar más conciencia de que cuando alguien desea algo con muchas, muchas ganas, cuidaito que se le concede.

Abrazo sostenido Joni Memonic, sigue alojándote en la carencia.






martes, 17 de febrero de 2009

ON AN ISLAND 12-17 FEBRERO





Koh Tao, Koh Tao, Koh Taooooooo decía la maraca del autobús a las 3 am, qué manera de gritar!!
Te bajas dormido y pegajoso del bus y a la hora pasa otro que te deja en el ferry que sale en otras dos horas, te montas con un ejército de grandotas alemanufas que se han quitado los uniformes y van medio en volandas y te duermes a bordo, tratando de no caerte por la barandilla de los cabezazos que pegas. A las 2 horas tocas tierra, pero no sin antes haber sido taladrado por unos 6 o 7 cazarecompensas. Esta isla es un poco la meca para sacarte el carnet para poder bucear, es como que casi todo el mundo que viene, a no ser que lo tenga muy claro, su plástico pasa por la rendija de alguna escuela de buceo. También nos decían que era de las menos explotadas...minga!!
También fuimos empujados sin haber dicho esta boca es mía a los sillones de una de estas escuelas de buceo-all inclusive, ya que te venden alojamiento, te llevan en taxi y poco más te limpian el culo, todo con una sonrisa de oreja a ceja. El lugar que nos enseñaron...bahhh!!! más o menor y comparado donde luego paramos, una pu.. mierda donde hacinan a todos los borregos, el curso...pues sí, sale mucho más barato que en Europa es cierto, pero si luego para bucear te tienes que hacer más de 1000 km que es nuestro caso, qué sentido tiene sacarse nada, no? Además teniendo amigos como el Jorso que te ponen y sacan el oxígeno como el que te pone un plato de aceitunas, para que estarse 4 días esclavo de nadie, cuando en 4 días con una moto y 2 snorkle te haces la isla entera y encima no te duelen los oídos.
De todas maneras, de hacerlo lo hacemos con el Tito y la Euyin y con ballenas de fondo.
Lo que fue realmente asquerosete fue el travesti, trapo susio (que diría el joven Gelder), travesaño, trabuco, putaso o como los llaman aquí Ladyboy!! que nos hizo rellenar todos los formularios de inscripción, hasta que conseguimos armarnos de valor y mirándole fijamente a ese cutis entre grisáceo y rosado, más marcado que la cara del teniente Castillo, con ese pedazo cascabel que tenía en la tráquea y esas manos pintadas que parecía un pollo de goma, le dijimos: STOP. Vamos a darnos una vuelta por la isla y a las 5 venimos y empezamos con el curso, pero hasta las 5 no firma ni dios. NO, no... no pueden hoy es fullmoon y viene mucha gente a la isla de party y yo tengo que hacer la reserva de la habitación, (ahí se le vio el plumero al trapo, su desespero por vender 2 cursos, le superaba y sus ademanes y gesticulaciones empezaban a no coordinar, de repente nos miraba fija y penetran..temente a los ojos, se levantaba de la silla como si pasara el general y el fuera un soldado raso dormido en la garita, la cadera se le iba hacia la izquierda el torso hacia la derecha, el cuello de goma hacia la izquierda de nuevo y la cabeza ladeada, pero sin dejar de mirar por encima del hombro y nos decía -You have to book the room now. Pues bueno, resérvala, total como no la tienen ni limpia, no entramos aún las cosas y a las 5 vemos que hacemos.
Salimos un poquito embaselinados del Bubble Dive Resort, lo primero que hicimos fue alquilar una moto y dale gas Juani...ya le doy!!!
Firmamos las condiciones de la moto y nos dice la tía – No mountains ok?? - No mountains, don´t worry.
La primera curva a la izquierda era más empinada que la curva número 22 de la ascensión al Tourmalet y por ahí que enfilamos hacia la Shark Bay, un camino digno del París-Dakar, Buenos Aires pedón!! que se iba alejando de todo y de todos, sin lugar a dudas, fuimos guiados por nuestra buena estrella. Dejamos la moto, o lo que quedaba de ella, en unas rocas y bajamos hasta dar con un sitio paradisíaco, un bareto y 6 cabañitas perdidas entre el bosque. Justo estaban dejando una, estaban dejándo-nosnoslan...
Nos bañamos, tomamos una bishrita y tuvimos que enfilar de nuevo para arriba a recoger nuestras cosas y afrontar de nuevo al conflictuado. -You cannot do this to me!!! you already book the room -Pero si no hemos ni entrado maric... -You cannot do this...(una lágrima se le caía de los ojos). Nos daba tanta pena que le habríamos pegado un tiro en el pie para que dejara de sufrir...como la cosa ya venía transexualmente concebida cortamos por lo sano, agarramos nuestras cosas y dale gas Juani....habremos venido a una isla de Thailandia a discutir con un putazo, pero venga que te den por Kuuuuuuuuuuuuuuuuuu!!!!, gritábamos desde nuestra motito camino a nuestra cabañita soñada.

Rodeados de lichis y rambutanes


El tercer día de gafas y tubito por nuestra cuenta, fuimos por otro bracito de nuestra bahía y casi nos cuesta un bracito de verdad, porque a menos de dos metros vimos un warninnnn!!! tiburón!!! un cacharro de metro y pico de largo que estaba dándose la vuelta no sabemos si hacia nosotros o hacia adentro, porque nada más verlo creo que ya estábamos encima de una roca...qué cagazo que nos entró, en fin...cosas de la shark bay que luego nos dimos cuenta que se llamaba así por algo.

Después del sustín nos dedicamos a lo que nos gusta, tomar una cervecita atardecedora escuchando de fondo la radio de los taxibarqueros que vuelven a casa, cenar al aire libre con pescaíto recién salido del agua y esas cosas.



y esas cosas...

BANGKOK 9-11 FEBRERO

Bye bye mundo cruel. De nuevo madrugón. Nosotros no somos de esos que estamos a lo que salga; no viene la montaña a nosotros, pues nosotros nos vamos de la montaña, y en este caso nos despedimos desde un téte a téte, un mano a mano de 8 mil a mil. Qué serena se ve toda la cordillera desde el asiento...

Olas

En el aeropuerto de Kathmandú te cachean como 4 veces antes de tomar el avión, será por si te has chirlado algún dvd falsificado de películas del Everest? Como llegamos con tiempito, a falta del manotazo, nos quedamos copiando de un kioskete algunos títulos de documentales sobre el Himalaya, que exceptuando los del Dalai Lama y exilio con Tintin en el Tibet -que deben ser como unos 40- rescatamos algunos, para los amantes de los buenos docus y del download, sabedores haylos, entre nuestros seguidores;


- Treasure seekers de Gavin Macfaydín, trata sobre los buscadores de panales de miel nepalíes, tienen una técnica acojonante, de descolgarse por las montañas y con cañas robarse los panales.
- Himalaya, terre de serenité de Arnoud Desjardins.
- Blind mountain de Yang Lí.


Los hindúes suelen llevar el punto rojo en la frente, pero cuando toman altura, parece que el puntito no les es suficiente y se rompen un huevo de codorniz (rojo) entre ceja y ceja para que no pase ná de ná. O es tema de superstición, o que era carnaval y no nos enteramos.

Nuestra amigatelli nos ilustra la idea


Los taxis tienen colores más brillantes que los autos de choque de las ferias. Por la calle de nuestro barrio for export, se ve a mucho Marcel Marceau con veinteañeras de porcelanosa, por momentos huele como en el barrio del sardinero de Santander, por fin se entrelazan las manos mirándose por primera vez a los ojos no virtualmente, el hooligan con el ex-mercenario albanés, hay una Pepsi blanca de la cual ya ingerimos 2 litros, hay bicicletas no para alquilar, sino gratis para promocionar la green siti, camina al viento mucho culturista en su última cuota de gimnasio-pantalón, mucho militar por debajo de las rodillas, algunas fat rubias solitarias con camisetas con la mandíbula de Tiburón abierta y dos gotitas de sangre en la comisura, la fruta menos exótica que te venden por la calle es el mango, ni un papel en el suelo y un calor que ya nos gustaría haber nacido amarillos para soportarlo. Mucho gavacho aussi.


Cuando en una ciudad, el ayuntamiento te presta una bici: buen síntoma. Como nos gusta dar paseítos en este medio, a nuestro rollete, nos paramos y nos comemos un polo de naranja y un drácula, menudo flashback!!. El primer día vemos todos los templos y templarios desde afuera, y hasta desfilan 15 uniformes de colegio por nuestros ojos: chavaloides-manga, saliendo de todas partes. Como no, se te acercan los dos raterillos de turno para meterte el que `today is only day promotion´, pero como nos deben ver cara de infinito, enseguida se les borra la sonrisa y se van en busca de otra presa.


Nada más salir un poquito de nuestro barrio te das cuenta de que el tigre del sudeste asiático muestra sus dientes. Aquí con la misma comodidad, uno se puede mover por agua, tierra o aire. El río arquea la ciudad dejándote al pie de todos los barrios; el chino, (ríansen sen de los barrios chinos de New York, Buenos Aires etc), el financiero, el de grandes almacenes. El metro aéreo se entrecruza con las autopistas y calles y va culebreando toda la urbe. Entramos en un shopping en busca de aire acondicionado, a primera vista las tiendas, más que cadenas tipo Zara, son casi todas boutiques de alto vuelo, con precios London, sin embargo la comida es más barata que en Buenos Aires y fuera de estas tiendas también la ropa suele ser más barata. De todas maneras no duramos mucho en el chopin.


En la habitación del hotel, electricidad las 24 horas del día y agua caliente sin balde a la vista, un ventilador encendido que bajo la luz blanca de laboratorio nos marea un poquito, será eso, o el cervezón que nos bajamos para soportar los calores de la muerte? Mañana nos vamos a unas islitas: quisiera ser un pez para meter mi nariz en tu pecera.


Una, por lo menos, jetlaguera sensación, nos impregna: qué calufa que está cayendo!! estamos derretidos, del sueño a alguno se le cae la mano de la cama y lo primero que toca al pie de la misma es el forro polar que ayer cruzó con nosotros esos montes. Hoy aquí, mañana allí: la vida es un frenesí, las mochilas se desparraman en un plisplás por las habitaciones de los hoteles y tratamos de poner en una, (nueva adquisición para ir más holgados), lo que ya no vamos a utilizar, en otra, lo que podría ser y en otra de la mitad de la mitad de peso: lo que nos llevaríamos a una isla, (dónde está la guitarra?).

Y siempre llevando el encanto de la melancolía a cuestas, nos estará faltando algo de lassy? A ver qué nos pasa después de venir todo tuneados de las islitas.


Merde!! nos ha entrado un Troyano en la computer, seguramente de tanto andar enchufando los pen por los locutorios del mundo, el troyano se ha saltado la cuarentena a la torera, qué hacemos? A buen entendedor...Juli sobra!!

KATHMANDU 22-25 ENERO

Dicen que es una de las ciudades con más polución del planeta, pues a eso, añadidle 20 días de huelga de basureros. Ya curados de espanto de la India, veíamos toda la basura tirada en la calle y decíamos, igual de guarrindongos que los otros y seguíamos marcha. Lo que más nos sorprendía era que de vez en cuando iban un par de autónomos con una pala y levantaban toda la porquería, pero era muy de vez en cuando. La gente con mascarilla, y nosotros nada, por el Jardín Japonés.
Kathmandú, es el aterrizaje forzoso de quien quiera hacerse un trekking, de aquí se parte en busca de las rutitas. Hay un centro turístico dedicado al turista, que normalmente se ha tirado antes un mes por India y viene a Nepal, buscando respirar un poco de aire puro en sus montañas. Pasear y ver supermercados con chocolates de todo el mundo...el cielo en las manos.
En Nepal tienen los ríos más cañeros del mundo, y sólo hay electricidad de 2 a 8 de la noche, el resto con generadores, velas y frontales, idóneos para cuando vuelves de cenar, ver flotando en el aire, las densas partículas.
Salón de belleza indio

Visitamos una importante estupa, que está en una colina, fuimos caminando, cruzamos un cauce seco lleno de, y al día siguiente tratamos de sacar rapidito los permisos para el trekking, en busca de alguna estrella.
Las banderitas del puente de Triana llevadas a una estupa