miércoles, 11 de marzo de 2009

HOI-AN 9-12 MARZO



Son las seis y cincuenta y cuatro de la mañana y aquí estamos al pie del teclado, en la terracita del hotel viendo, gracias al wifi, como las familias pasan en moto llevando a los niños al colegio, pater al volante, un diminuto ser humano detrás completamente dormido y moder sujetando al renacuajo que culo al aire, se le cae por detrás y me saluda como si estuviera haciendo kite surf.

También acaba de llegar un autobús y sus pegajosos turistas salen de él con sus mochilas, maletones y anexos. Las turistas ya no son de esas camisetas que dicen por delante “When I´m good I´m the best” y por detrás, “but when I´m bad I´m better” aquí no vienen las solitarias y teñidas yankis de Tailandia, aquí vienen las hijas de sus vecinas y en sus camisetas dice “love covers all sins”. Y mejor no hablar de anexos, que nosotros ya hemos comprado dos maletas más y aún caerá una tercera, todo sea que se tenga que quedar en el aeropuerto por excesísimo de equipaje.


¿Qué tendrá Hoi An que pasan los días y no nos vamos? ¿Le pondrá algo la señora del mercado central a los zumos de chirimolla que nos da por las mañanas o será el efecto dormidera de sus kilométricas y desérticas playas, en donde solo los pescadores con sus ovnis-barca hechos de palmera, se dejan ver?


Hoi An tiene algo también de decorado de película, con sus calles chiquititas y decoradas con lámparas de colores.




Y sobre todo sus actores:


Starsky y Hutch

Apatrullando la ciudad

Creemos que parte de la culpa la tiene el hotel 4 estrellas y 1 rata nocturna, en el que estamos por sólo 10 dólares al día. Claro, viniendo como venimos a veces, que parecemos huéspedes de una peli de Rypstein, salidos de esos cuartuchos-escenarios donde preparaban las atrocidades y desfalcos, llegamos a un hotel, con piscina, partidos de la champiñón por la tele, aire acondicionado, recepcionistas con trajes de seda como Demis Ruso, servicio de habitaciones, bañera con jabones y zapatillitas de ir por casa y hasta internet gratis, ahh!!! y hasta, una rata que creo va a pilas, la tía se mueve como un coche teledirigido paseándose y pegándose sus derrapajes por el hall de entrada como Pedro por su casa, a partir de las once de la noche, acompañando a los cuatro gatos que quedamos despiertos e iluminados sólo por la pantallita y escribiendo de pie en las sillas porque evidentemente a esas altas horas de la noche, éste es su territorio.

Hicimos una excursión a las montañas de mármol, cuevas con Budas pero esta vez sí que valió la pena el recorrido, lo hicimos por nuestra cuenta, y el lugar tenía una vista preciosa de la Bahía de Indochina.

Heil Buda

Nos volvimos a cruzar con Jessy and Aroon, una parejilla muy enrollada de la Obama´s generation y nos tomamos unas cuantas Saigon together.

HUE 6-8 MARZO

Se respira serenidad cuando vas pedaleando entre veinticinco mil motociclistas, qué paradoja no?



Como casi todo Vietnam el color que predomina es el vainilla antiguo, hace juego con el uniforme de los 4 policías que se ven en todo el territorio, qué país tranquilo, cómo puede ser que los yankis exterminaran a 3 millones si lo único que hacen es sonreírte al pasar...



Nos estamos haciendo adictos a los mercados centrales, éste es un buen lugar para ello.



De nuevo moto y a pasear por la huerta, una visita a unas tumbas, más jardines que sarcófagos .
Con Rashomon

Y hacemos una lavadora porque hay demasiados frenazos de colectivo en los calzones. En Hanoi nos renovamos de ropita interior, aún así y todo, dejando la habitación yo les dejaba un regalito y Ana me decía -agarra eso, como lo vas a dejar tirado en la cama!! y yo le decía, hombre, seguro que lo utilizan como trapo.

Mototaxi y al siguiente destino
Las bicicletas son para el sudeste

martes, 10 de marzo de 2009

DONG HOI 5 MARZO

Más de 90 kms sin ver el logo de Coca Cola: a algo estamos llegando.
Si a esta percepción le añades lo que estás viendo, es que empiezas a sin darte cuenta inundar la conciencia.
Los alrededores de Dong Hoi han sido catapultas de imágenes, en los cientos de chavaloides que cruzamos en los caminos saliendo de sus escuelitas, hay alegría, fluidez y ligereza y nuestra mente cada vez más serena archivando estímulos.
VIDEO EN MOTO Y BICI
Un campesino acuclillado nos saluda, los pelos negros, largos y finos de las niñas nos acompañan, nos perdemos y detrás de la duna, el mar.
La belleza
El camino rural que hicimos nos llevaba a unas grutas y vaya grutas, tuvimos la suerte de que justo cuando entrábamos en la boca del lobo, salían dos barcarolas. Qué inusitado silencio para una atracción turística, a la que por el momento no va mucho étranger, es más bien algo para locales. Y qué profundidad de silencio una vez adentro, viaje al centro de la tierra.
El bus de salida de Hanoi era también un sleeper, pero en este caso a lo oriental, encajonados en 3 filas de literas, nueva experiencia, una vez enlatados, siguen subiendo personas con lo que el pasillo es un mar de gente unos encima de otros.
Sleeper vietnamise







domingo, 8 de marzo de 2009

HALONG BAY 3-4 MARZO

Hay más de dos mil, llamémosle, peñascos, asomando por la bahía, ellos les llaman islas, pero claro, también le llaman cantar a cuando agarran el micro.



Habitación con vistas

Es de las pocas excursiones para turistas que merece un aprobado. Te llevan en una van 3 horas a un embarcadero, los convoy de turistas van cayendo uno tras otro, esperas una hora y te meten en grupos de 15 en barquitos esta vez muy bonitos en donde duermes y te dan de comer.
Te dan un paseo por la bahía que es francamente bonita, el agua es de color verde y se duerme muy bien en silencio. En Vietnam son asiduos también a darle a la bocina, pero aquí por lo menos le ponen una sordina y algún efecto como puede ser rever, eco o delay, tiran más de la fantasía como se ve. En la bahía te llevan a unas grutas y te dejan dar un paseo en kayak a tu bola. Todo esto lo haces en 4 horas y encima del barco uno está 24 horas, lloviznaba un poco, así que dentro de la 203, Ana que por fin consiguió un libro en español se adentraba en las páginas de su Mario Verga Hermosa y yo escuchaba a Pat Metheny y unas colaboraciones de Miguel Poveda con Perico Sambeat mirando la madera del techo y a Zorra de Jade saltar de risco en risco.
Mi vida a bordo
Mi vida a flote
Ni panes, ni peces
Noche de ronda

HANOI – VIETNAM - 28 FEB 3 MAR

Tendría que haber comprado dos, es la frase que más nos hemos dicho el uno al otro en esta ciudad.
La gente no camina, la gente va en scooter. Ellas van con barbijo siempre, no sabemos si por la polución, que a nuestro modo de ver no es tanta, o por estética y tratando de salvaguardar sus finados cutis del smog. También puede que utilicen la mascarilla como arma de seducción, sonrisa va sonrisa viene, únicamente delatada porque los ojos se achinan un poquito más. Me pregunto qué harían estas chicas tan muñequitas con poluciones como las de Kathmandú, irían con escafandra en moto.
Una acera de Hanoi
Admirador secretor

Ellos van con sus zapatitos de cuero marrones de punta cuadrada a todos sitios, sus cuerpitos de torero y su pelo tipo palmera engominado en los peores remolinos; en vez de cabeza tienen un cogollo del que emanan borbotones de pelo a mansalva, flequillos solamente turbados por el humo de sus cigarrillos, que al subirle por la cara, los achina todavía más.
Así que en Vietnam son definitivamente mucho más chinos que en el resto del sudeste asiático ó el modelo cierra más con el vendido por Hollywood. En Laos son mucho más compactos, o sea de complexión más robusta, sorprende la fortaleza física de las mujeres, ellas son muy hombrones pero sin haberse pasao al otro Lao y en Tailandia, a la inversa, ellos son en muchos casos nenazas, pero con algún problema de personalidad. ¿Confucios?

Mandarín


Tamb uretes


Esto de ser más chinoides, uno lo nota, cuando observa que los únicos pelos que brotan de la faz de un hombre vietnamita, son esas tres cerdas de guitarra que salen tipo Fumanchú de algún islote de debajo de la barbilla, como que en vez de crecerles pelo de barba les crecen amagos de bigotes de gato atados a un lunar. En India, había un no menos, curioso fenómeno; algunos hombres tenían crestas de pelo en la parte superior y externa de las orejas, ¿serían de una casta especial de esas que ellos tienen? Aunque en lo único que se parecen indios y vietnamitas es en indicarte por donde queda un lugar, los indios tiran del infinito y los vietnamitas tiran del 5 lobitos tiene la loba, o sea que mueven la mano abierta girando la muñeca derecha-izquierda, derecha-izquierda, derecha- izquierda y arrea costipao!!!
Nos faltó ponernos una vacuna en Buenos Aires, la de cara de boludos!!, aquí nos vacunan por todos sitios, al final dices bueee son dos dólares tampoco me voy a poner a discutir, si te pillan medio dormido te la dan con arte, en fin…hay que estar ojo avizor.
Hanoi es el reino de las copias falsificadas y de los containers desviados. Relojes, pantalones, gafas, camisetas, películas… todo trucho!! sí, sí, pero que si no te lo dicen ni te enteras, nosotros nos compramos uno de cada, y a veces hasta dos, para qué engañarnos, lector.
Uno pierde un poco el norte, por ejemplo, una camisa de The Gap, pagas 14 dólares, pero ves que en la etiqueta pone 40 y que incluso tiene código de barras como para venderse en Missouri y hasta lleva el cuadradito ese metálico oculto para que te pite, y la etiqueta dice made in Vietnam, y seguro que el primo del dependiente llevaba el camión al puerto. Sea lo que sea y fuere donde fuere su destino final, es buena, bonita y barata. El que no compre aquí, que tire la primera piedra.
En Hanoi hay de todo y para todos, la calle es un mercadillo continuo, tiendas y tenderetes, toldos y taburetes, mucha venta de comida a ras de suelo pero esta vez higiénica, mucho conductor al móvil y también mucha casa sin revocar. Es una ciudad fácil para el turista de ipod como nosotros, precios bajos, mucha actividad y cafetitos por todos sitios, el café es soberbio y la comida lejos, la más buena de cuantos sitios hemos estado.

Ella se lo guisa

Ella se lo come


Un día alquilamos bici, matando así varios pájaros de un tiro, vimos el mausoleo del Sr. Miyagui (Ho Chi Min, el Lenin vietnamita).

El Sr. Ho C hi Min

En un edificio horrendo y enorme lo tienen embalsamado y envitrinado, (como terminará el Litri), al pobre abuelo a lo oso polar, los humanos que somos muy morbosos hacemos largas colas para ver este tipo de atracciones, lo más gracioso es que hay niños-guardias muy serios y a la vez cómicos, que te prohíben hablar o ir con las manos en los bolsillos mientras haces la fila. Pasamos también por el templo de la literatura, pero luego dejamos los deberes de la lonely planet y nos fuimos a simplemente pasear y perdernos, tratando de imaginar cómo sería nuestra vida si viviéramos en un lugar como este, quizá seríamos titiriteros del teatro de marionetas acuáticas: una preciosidad.
Un karaoke, una masajista y una moto es lo que intuimos se llevaría un vietnamita a una isla.

Shon Goka





Cuentos chinos

LUANG PRABANG – LAOS 23-27 FEB

La opción que te venden para llegar a Luang Prabang desde Chiang Mai es tomarte un bus 7 horas hasta la frontera y luego un barquito durante dos días que va por el río Mekong, haciendo noche en un pueblo perdido. Te ofrecen, (pero desaconsejándotelo), ir también en un bote de madera que llaman el rápido, con el que te ahorras un día. La primera vez que vimos pasar un tabla de planchar atada a un motor fueraborda de Miami antivicio, con 6 cascos quietitos como pollos yendo al matadero, piensas que elegiste bien, -menos mal que voy aquí lentito y seguro, pero cuando ya llevas 10 horas de lentitud y seguridad, con unos cuantos rusitos, hasta las tetas de cerveza, incluso cuando tienes que dar marcha atrás porque uno del ciego, se cayó al río, dices; me cago en la leche, que me metieron el perro otra vez.




El Rápido - El Lento - Gondotaxi

Luang Prabang es un destino que parece haberse puesto de moda entre la alta burguesía francesa, que evidentemente llega con y por altos vuelos. Aún llegando todos los días un bote lleno de mochileros de todo el mundo, el turismo predominante es de samsonite plateada y pantalones de lino blancos. En parte debe influir la calima que se respira en las puestas de sol, hay un templito sobre una colina, punto de reunión de en su mayoría estos señores y señoras perfumados que se sientan a templar el alma por el camino recorrido.


Calima
Indochina


Laos es un destino turístico relativamente nuevo, hay poca oferta y mucha demanda, o quizá no es que haya poca oferta, sino que la oferta quiere recuperar le temp perdu. Se han dado cuenta que la gente viene porque es uno de los últimos países del sudeste asiático en jornada de puertas abiertas y la gallina, por el momento, les está dando huevos de platino, a costa de poner al de a pie, o al de a bote, un poco los huevos al plato. Por ejemplo; alquilar una moto cuesta más del triple que en Chiang Mai, nadie te sabe decir con exactitud cuánto tarda un bus o cómo llegar a un lugar por tu cuenta, las salidas que tú quieres hacer son casi siempre vía bote y agencia, porque no es fácil encontrar ningún camino que no sea el río, ni ninguna referencia. En realidad, también puede ser que, después de las comodidades de Tailandia, por momentos nos canse un poco que todo sea tan vacaciones en el río y luego tomar un bus otras tantas horas para llegar no se sabe.



Los ríos de la vida

En un viaje largo, hay que ser práctico y dejarte llevar por la intuición, si ves que para llegar a los sitios, se te está poniendo demasiado difícil, pues cambio de planes, aunque esto de los planes en realidad los hacemos un poco sobre la marcha, de ahí que estemos ahora en Laos y esto de llegar o no llegar… todavía miramos la vida por la mirilla occidental.
Luang Prabang suena igual de bonito que Darjeeling o que Pondicherry, son nombres donde bien uno podría cenar con Jeremy Irons ó Catherine Deneuve, y hasta podría hacerlo en el comedor de uno de los palacios más bonitos y sencillos que hemos visto, ahora convertido en museo.

L.P. Palace

Qué cosa agradable cuando entras en una casa real y sientes: en esta habitación sólo falta la guitarra. Salones con techos de madera rojos y figuritas de espejos de colores incrustadas en las paredes, habitaciones con pocos muebles y mucho espacio, paredes blancas austeras y elegantes y siempre siempre, muchas ventanas.
Laos antiguamente se llamaba Lang Xang, tierra de los elefantes, sirva esto de excusa para justificar nuestro elefant tour. Ahí vamos. A buenas horas, trompas verdes.
En las fotos que te venden sólo falta Peter Pan al lado de Dumbo. Se supone que vas a dar un paseo por cascadas en donde te bañas con el elefante y le acaricias los photoshopeados colmillos; esa es la fantasía y expectativa infundada, pero como bien dice Montiúuu: la expectativa es la madre del fracaso.
Tres de la tarde, un sol que rajaba la tierra y partía nuestras cabezas como una sandía al caer de un décimo piso, camionetita hasta la orilla del río, con la versión lao-reña de Barbie Streisand de fondo, 5 minutos de góndola por el Mekagoen , nos dejan en un lugar en la selva, Williem Dafoe nos mira de soslayo. 4 chinos adormecidos a la sombra, no se sabe si por el calor o por el opium, 4 elefantes con una patita encadenada al árbol. Se levanta Chin Lú y le tira un trozo de palmera a un elefante que la agarra con la trompa, tampoco se sabe si es para que se sacuda el polvo o para que se la engulla como favor y así darnos un rodeo masticando algo. Aquí no se sabe nada y mejor no preguntar, porque la gestualidad combinada con el idioma oriundo, hace que la sandía salga del piso veinte. Nos subimos a una bambú-plataforma, Chin Lú ya está encastrado en el cuellito del animal, áspero y gastado como un neumático de camión indio. Con sus pies al volante, o sea, en sendas orejas, que parecen dos mantas rayas despigmentadas, nos hace un gesto y nos sentamos en la sillita de la reina.

Acelerador

Chin Lú llevaba una especie de garfio que cuando el mastodonte no reaccionaba a los toquecitos de oreja, ni a los chasquidos de lengua tstt tssst; tuc!! le metía un viaje en el cráneo con el piolé, primero con la madera del mango, si no había reacción, koinnnggg!!! con el hierro, y cada vez que lo hacía, un ruido a hueco rebotaba en los árboles. Tras la llamada de atención, el elefantoide se paraba, y rugía…ayyy mamita…el rugido de un paquidermo…estando sentadito en sus cervicales, son palabras mayores, es como si alguien metiera la llave en un lamborghini y encendiera la máquina, tú no te das cuenta que el ruido procede de debajo de ti hasta que el sofá-cama en el que vas sentado tiembla; si esto no te es suficiente como señal de que “estoy hasta los huevos”, pues aún pueden ser más elocuentes girando la trompita hacia detrás poniéndotela a escasos centímetros de tu jeta y tirándote un manguerazo de aire oloriento y calentito con el que te lo dice todo, fue benévolo de no tirárnoslo con agua.



Me parece que hoy no hay ganas

En eso que a Ana le entra la risa nerviosa, -Sir, sir take us down please… y el Sir Sir se giraba y nos sonreía y se volvía a girar y otro koinggg y el otro, encendía de nuevo motores, y nosotros… qué más daba nosotros si ya habíamos pagado por el desarrollo sostenible del turismo ecológico.

Tristán e Isolda

Al día siguiente otro tour de visitador médico, éste a unas cuevas donde hay miles de estatuillas de buditas hechas por los locales. Sap sap. 2 horas más de barquito para llegar, dos horas más para volver. Tócame el pie.
Por la tarde un poco con mal de río a cuestas, decidimos tratar de salir para Vietnam volando voy, volando vengo, por el camino yo me entretengo. Full tomorrow, full the day after tomorrow, sorry. Cansados del efecto agencia, y del síndrome full&sorry, al día siguiente hacemos la mochi y nos vamos sin ticket al aeropuerto, un por favor por aquí, un kop chai lai lai por allá, (muchas gracias), en 45 minutos estamos en Hanoi.
Una lástima el llegar a sitios que no necesitan nada y te vendan tanto, o el error quizá sea el comprarlo. Si ya viendo por la calle a cuatro niños budistas azafranados con el sol del mismo color detrás de ellos, desayunando un cacao-café en la calle, cenando en el mercadillo un pollito a las brasas o un pincho de cangrejo o incluso viendo como el francés de delante de ti en el bote se levanta harto de tantas horas, para sacarse los calzones del contranatura y al girarse te mira y te sonríe, si con eso ya captas lo natural, para que más, no?

Vendedora local - Arrochitos - Primos hermanos - Café-cacao